EL CLUB

HISTORIA

LOS INICIOS

Desde sus comienzos, en los primeros años de la década de los sesenta, cuando se comenzó a practicar en las instalaciones del AeroClub, el golf siempre estuvo en Vigo muy relacionado con el mundo de la aviación. Con las calles del campo apenas separadas de la pista del aeropuerto por una simple valla metálica, las llegadas y salidas de los aviones no distraen en absoluto a los jugadores vigueses, habituados a esta circunstancia; pero puede que a algunos de los viajeros que llegan por primera vez a Peinador les sorprenda el contemplar por la ventanilla el comportamiento de unos extraños individuos que se mueven en torno al "green" del hoyo 1.

Es una estampa bastante original, porque aparte de Peinador y del campo de Shannon, en Irlanda, que se encuentra entre dos pistas paralelas en medio de un gran complejo aeronáutico, pocos recorridos de golf del mundo tendrán semejante "vocación' aérea . Y pocos serán los profesores de golf que puedan presumir de ser tan expertos en despegues y aterrizajes como los profesores del Aero-Club de Vigo.

LOS INICIOS

Desde sus comienzos, en los primeros años de la década de los sesenta, cuando se comenzó a practicar en las instalaciones del AeroClub, el golf siempre estuvo en Vigo muy relacionado con el mundo de la aviación. Con las calles del campo apenas separadas de la pista del aeropuerto por una simple valla metálica, las llegadas y salidas de los aviones no distraen en absoluto a los jugadores vigueses, habituados a esta circunstancia; pero puede que a algunos de los viajeros que llegan por primera vez a Peinador les sorprenda el contemplar por la ventanilla el comportamiento de unos extraños individuos que se mueven en torno al "green" del hoyo 1.

Es una estampa bastante original, porque aparte de Peinador y del campo de Shannon, en Irlanda, que se encuentra entre dos pistas paralelas en medio de un gran complejo aeronáutico, pocos recorridos de golf del mundo tendrán semejante "vocación' aérea . Y pocos serán los profesores de golf que puedan presumir de ser tan expertos en despegues y aterrizajes como los profesores del Aero-Club de Vigo.

LOS AÑOS 50

La fundación del Aero-Club se remonta al año 1951. Su primer presidente fue Don Enrique Lorenzo Docampo, que lo siguió siendo hasta la fecha de su fallecimiento, treinta años después.
En los primeros tiempos el club contaba con doscientos socios y una única avioneta Iberavía 1-11; un aparato que hoy día - si no fue despiezado en su momento, y aprovechado su motor para un ultraligero - debe estar en algún museo de la aviación.

El actual local social de la calle Reconquista se inauguró en el verano de 1955, coincidiendo con un para la época extraordinario festival y espectáculo aéreo que se celebró con motivo de la apertura oficial del aeropuerto al tráfico civil, con servicio, igual que hoy, de Aviaco. Según la prensa de entonces, en Peinador se congregaron nada menos que cincuenta mil personas, tal debió ser la expectación despertada.

Y la estrella del acontecimiento fue un aviador de origen rumano, héroe de guerra, conocido como Príncipe Cantacuceno, arriesgado acróbata aéreo que poco después falleció en el aeropuerto de Barcelona en el ejercicio de los mismos números que había llevado a cabo en Vigo.

LOS AÑOS 50

La fundación del Aero-Club se remonta al año 1951. Su primer presidente fue Don Enrique Lorenzo Docampo, que lo siguió siendo hasta la fecha de su fallecimiento, treinta años después.
En los primeros tiempos el club contaba con doscientos socios y una única avioneta Iberavía 1-11; un aparato que hoy día - si no fue despiezado en su momento, y aprovechado su motor para un ultraligero - debe estar en algún museo de la aviación.

El actual local social de la calle Reconquista se inauguró en el verano de 1955, coincidiendo con un para la época extraordinario festival y espectáculo aéreo que se celebró con motivo de la apertura oficial del aeropuerto al tráfico civil, con servicio, igual que hoy, de Aviaco. Según la prensa de entonces, en Peinador se congregaron nada menos que cincuenta mil personas, tal debió ser la expectación despertada.

Y la estrella del acontecimiento fue un aviador de origen rumano, héroe de guerra, conocido como Príncipe Cantacuceno, arriesgado acróbata aéreo que poco después falleció en el aeropuerto de Barcelona en el ejercicio de los mismos números que había llevado a cabo en Vigo.

LOS AÑOS 60

Las instalaciones deportivas del club, en torno al lago formado por el manantial que da origen al río Lagares,se estrenaron en el verano de 1962.

Contaban con canchas de tenis, zona de tiro con arco y tres únicas y solitarias calles de golf - el número mínimo de hoyos para que un campo se pueda considerar corno tal son nueve -, que pateaban incansables aquellos jugadores pioneros que se llamaban Fernando Molíns, Leopoldo Curbera, Guillermo Kruckemberg, Jaime Alonso, Fernando Aparicio, Juan Manuel Andrade y Elíseo Vázquez Sánchez-Puga, entre otros, a los que siempre animaban el cónsul y el vicecónsul de los Estados, ,Unidos, Mr.Granatta y Mr. Tinkle, los cuales, inexcusablemente acompañados de sus respectivas esposas, eran los mayores usuarios de aquel precario recorrido. Incomprendidos, vilipendiados, ridiculizados, tachados de "snobs" imitadores de ingleses por la mayoría de los socios del club que no compartían su afición, aquellos primeros jugadores soñaban con un campo de golf de verdad, con un campo como el que, en el año 1968, y por iniciativa de la Federación Española y de la Red Nacional de Paradores, se pretendía construir en La Ramallosa.

AÑOS 60

Las instalaciones deportivas del club, en torno al lago formado por el manantial que da origen al río Lagares,se estrenaron en el verano de 1962.

Contaban con canchas de tenis, zona de tiro con arco y tres únicas y solitarias calles de golf - el número mínimo de hoyos para que un campo se pueda considerar corno tal son nueve -, que pateaban incansables aquellos jugadores pioneros que se llamaban Fernando Molíns, Leopoldo Curbera, Guillermo Kruckemberg, Jaime Alonso, Fernando Aparicio, Juan Manuel Andrade y Elíseo Vázquez Sánchez-Puga, entre otros, a los que siempre animaban el cónsul y el vicecónsul de los Estados, ,Unidos, Mr.Granatta y Mr. Tinkle, los cuales, inexcusablemente acompañados de sus respectivas esposas, eran los mayores usuarios de aquel precario recorrido. Incomprendidos, vilipendiados, ridiculizados, tachados de "snobs" imitadores de ingleses por la mayoría de los socios del club que no compartían su afición, aquellos primeros jugadores soñaban con un campo de golf de verdad, con un campo como el que, en el año 1968, y por iniciativa de la Federación Española y de la Red Nacional de Paradores, se pretendía construir en La Ramallosa.

LOS AÑOS 70

El campo de La Ramallosa, obviamente, no se construyó; pero en 1972 ya existían en el Aero-Club. Los nueve hoyos actuales, y el número de jugadores había ascendido a sesenta personas, cifra que se fue incrementando paulatinamente a lo largo de los años siguientes con nuevos aficionados que ya no temían que los tacharan de ridículos y de elitistas.

Porque el golf, hace veinte años, seguía teniendo muy mala fama por estos pagos, casi tan mala fama como tienen los toros en el Reino Unido, aunque, obviamente, por otras razones. Sólo los éxitos de Ballesteros, las noticias del reconocimiento internacional que en aquellos momentos recibía el joven jugador cántabro, arreglaron un poco las cosas. Pero poco. El tenis, en cambio, ya empezaba a ser un deporte popular.

AÑOS 70

El campo de La Ramallosa, obviamente, no se construyó; pero en 1972 ya existían en el Aero-Club. Los nueve hoyos actuales, y el número de jugadores había ascendido a sesenta personas, cifra que se fue incrementando paulatinamente a lo largo de los años siguientes con nuevos aficionados que ya no temían que los tacharan de ridículos y de elitistas.

Porque el golf, hace veinte años, seguía teniendo muy mala fama por estos pagos, casi tan mala fama como tienen los toros en el Reino Unido, aunque, obviamente, por otras razones. Sólo los éxitos de Ballesteros, las noticias del reconocimiento internacional que en aquellos momentos recibía el joven jugador cántabro, arreglaron un poco las cosas. Pero poco. El tenis, en cambio, ya empezaba a ser un deporte popular.

JUNTA DIRECTIVA

Presidente: D. Luis Gonzaga de la Calle Vergara

Vicepresidente Económico, Tesorero y Secretario: D. Francisco Javier García Cutrín

Vocal: D. Juan Marcet Miramontes

Vocal: D. Jorge Pérez Rordríguez

Vocal: D. Julio Beiras Torrado

Vocal: D. José González Freire

PERTENECER AL CLUB

SOCIO DE NÚMERO

Mediante el pago de una cuota de entrada, tendrá todos los derechos de un socio. Las condiciones generales para ser socio de número son;

CLASES DE SOCIO

Cuota Familiar: Se acogerán a esta modalidad de socio de número, aquellas personas que formen una unidad familiar, es decir, que tenga cónyuge, pareja de hecho o hijos (menores de 25 años), con objeto de que la cuota mensual que abona incluya a la unidad familiar.
Cuota Individual: Solo podrá acogerse a esta modalidad, aquella persona que no forme una unidad familiar, siendo sus derechos de socio aplicables solamente a su persona.
Juvenil: Todos los hijos solteros, menores de 25 años, cuyos padres sean socios de número o de un comunero miembro de la Comunidad de Montes Vecinales en Mano Común de la parroquia de Cabral. Cuando el socio juvenil, por razones de edad o emancipación, pierda su condición de tal, podrá adquirir la cualidad de socio de número. A estos efectos, si la solicitud se presenta dentro del plazo de tres meses a contar del momento en que casó baja como socio juvenil, quedará dispensado de los requisitos b) y c) siguientes.

DERECHOS DEL SOCIO
Un socio tiene derecho a:

Contribuir al cumplimiento de los fines específicos del club.
A disfrutar de los servicios e instalaciones del club con sujeción a lo dispuesto en los estatutos y a las disposiciones de régimen interior emanadas de la junta directiva.
A proponer la admisión de nuevos socios, en los términos establecidos por los estatutos.
Ser elector y elegible para los órganos de representación y gobierno.
Derecho de asistencia y voto en las asambleas generales con las limitaciones indicadas en el art. 21 de los estatutos.
Separarse libremente del club.
Conocer las actividades del club y examinar su documentación, si lo autoriza la junta directiva.

DEBERES DEL SOCIO

Acatar y cumplir las instrucciones dictadas por la junta directiva y demás órganos de gobierno del club.
Acatar y cumplir las disposiciones emanadas de los órganos de gobierno del club.
Estar al corriente en el pago de sus cuotas.
Conducirse correcta y cortésmente dentro de los locales y en las dependencias del club, cuidando el mobiliario de las instalaciones y prestando atención a las indicaciones del personal administrativo y auxiliar.
Incorporación a secciones deportivas.
Los socios, por pertenecer a cada una de las secciones deportivas, contribuirán con una cantidad anual que se fije, teniendo en cuenta que el pago será mensual. El carácter de esta contribución a una sección deportiva será por año natural (de 1/01 a 31/12), salvo el primer año en el que se produzca el alta, ya que el importe será proporcional a dicha fecha.

La renovación anual será automática, siendo condición imprescindible para ello estar al corriente en el pago de las cuotas correspondientes.